Usar tanto tu smartphone provocaria que te crezcan cuernos
No es broma, unos investigadores australianos llegaron a esta conclusión.
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Pos ni que fuéramos diablos o toros para tener cuernos… Aunque según un par de investigadores australianos, existe una especie de cuernito que sale en el cráneo, en la parte posterior de la cabeza, y que está directamente asociado con el (mal) uso del teléfono celular, por estar tanto tiempo al pendiente del smartphone. Weird!

Esto de los estudios o investigaciones pues es algo súper normal, existen millones en el mundo que se hacen a partir de distintas hipótesis y distintos métodos o herramientas de trabajo, por lo que las conclusiones que alguien saque podrían no dar totalmente la verdad, sino una visión meramente subjetiva. Esto lo comentamos porque en internet ya han salido personas a desmentir esta noticia, a decir que esos cuernitos no tienen nadita que ver con el uso de celulares.

Algo que es súper real es que la tecnología ha cambiado nuestro estilo de vida, nuestra forma de ver las cosas y sí es 100% real que dedicamos chingo de tiempo a mirar nuestros smartphones, usar apps, redes sociales, jueguitos, texting, etc. Por lo que no nos suena descabellado que esta costumbre pudiera provocar alguna repercusión física, además de la mental que obvio sabemos existe.

Estos cuates australianos se basaron en 218 personas de 18 a 20 años para hacer este estudio, y concluyeron que el cuernito aparece gracias a la inclinación de nuestras cabezas cada vez que queremos mirar la pantalla, seems legit. Aún así, pues el estudio está bien sesgado, son pocas personas de un solo país y con un rango de edad limitado, o sea, pues todo podría estar manipulado para llegar a conclusiones meramente especulativas, y no científicamente comprobables.

Pero bueno, sea esto cierto o no, es un hecho que vivimos con una maldita adicción al celular y que, de vez en cuando, no estaría mal ponernos a pensar en cómo lo comsumimos, el tiempo que le dedicamos, lo que nos hace bien o mal, y si de verdad necesitamos estar toooodo el puto tiempo mirándolo, a la expectativa de algo que, quizás, podríamos hacer fuera de la vida digital.