Recién Nacidos: Theybies
Futuro sin género
Noticia

Lo que buscan es proteger a los niños de los dañinos estereotipos de género que los asocian como masculinos o femeninos, y se les alienta a vestirse de la forma que gusten, jugar con juguetes neutrales de género y se les refiere con pronombres neutros.

A pesar de que a algunos padres reciben presión por parte de sus conocidos con cuestionamientos como: “¿no vas a decirme si vas a tener niño o niña?” o “¿tu hijo es niña o niño?”, estas parejas mencionan que solamente son ellos, los niños, quienes pueden decidirlo.

No revelan el sexo de sus hijos a ninguna persona

Pero algo que hace que este estilo de crianza abierto al género se destaque, y que incluso resulte controvertido, es que los padres no revelan el sexo de sus hijos a ninguna persona. Incluso los niños que son conscientes de las partes de su propio cuerpo y de la forma en que se diferencian de los otros, no se les enseña a asociar esas partes del cuerpo con ser niña o niño. Si nadie conoce el sexo del niño, mencionan estos padres, el niño no se encasilla en roles de género.

Padres progresistas, que ven el género de su hijo de forma fluida en lugar del clásico binarismo, tomaron nota y han generado blogs ofreciendo consejos de cómo enfrentar al mundo mientras crían a niños theybies, otros usan Instagram para compartir fotos y ofrecer apoyo.

 

Seguramente tendrán que enfrentar acoso e intimidacion

Algunos expertos en desarrollo humano ven en este tipo de crianza abierta al género un objetivo noble, pero también se preguntan cómo se sostendrá cuando los niños se adentren a un mundo con géneros que puede resultar hostil para aquellos que no encajan claramente en estas categorías. El año pasado 10 estados de la unión americana solicitaron que las personas usen los baños de acuerdo al género asignado al nacer. En México, en donde el machismo es un elemento más que se agrega a la ecuación, el acoso e intimidación tiene más probabilidades de hacerse presentes y a pesar de algunos esfuerzos aislados, como el de la Universidad Iberoamericana, que recientemente asignó baños sin género provocando reacciones de rechazo por parte de sectores de su comunidad universitaria, hace falta mucho trabajo de visibilización y entendimiento de estas identidades.

Al nacer, los órganos reproductivos revelan el sexo asignado a un bebé. El género, sin embargo, aparece más tarde, alrededor de los cuatro años, cuando los niños comienzan a identificarse como masculino, femenino o en algún lugar a lo largo de ese espectro, dicen los expertos. Investigaciones a gran escala han cuestionado la idea generalmente arraigada de que las personas se identifican con el género que coincide con su sexo al nacer debido a que los resultados sugieren que el género está muy influenciado por el entorno del niño.

Sin duda hay mucho por debatir e investigar con relación a este tipo de crianza y sus implicaciones sociales y psicológicas a mediano y largo plazo, sin embargo, es algo que lejos de desaparecer, parece que cobra más fuerza.