"Rapeday", el video juego que normalizaba la violencia sexual contra las mujeres
Necrofilia, incesto y agresiones sexuales eran parte del “atractivo” de este video juego.
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Los videojuegos acaparan mucho del tiempo libre de las personas, hay un buen de géneros y temáticas para escoger, el chiste es divertirse, pasarla bien y superar las pruebas que nos ponga. ¿Pero qué pasa cuando el atractivo del juego incluye violaciones a mujeres, necrofilia, incesto y más agresiones? Pues eso era la esencia de Rape Day.

Y decimos era, porque aunque los creadores tenían toda la intención de distribuirlo legalmente vía Steam (una de las plataformas de gaming más cabronas a nivel mundial), la temática de Rape Day causó tanta indignación que esa distribución tuvo que detenerse, porque el juego presenta costos y riesgos desconocidos.

En el sitio oficial de Rape Day, más que un juego se le considera como una novela visual, en la que hay un apocalipsis zombie al que tiene que sobrevivir un sujeto conocido como “Boss”, ok, hasta ahí todo normal, pero resulta que los zombies liberan un virus totalmente sexual y entonces Boss para sobrevivir comienza a violentar y violar a las diferentes mujeres que aparecen en el juego. Pero además, la persona que esté jugando es quien toma las decisiones sobre lo que Boss hará, o sea, se convierten en sus cómplices.

Gracias a eso es que se vinieron las críticas y los debates sobre este tema, y con muchísima razón, porque andamos por la vida como si nada, cuando la realidad es que hemos llegado a normalizar las situaciones aberrantes. Sabemos que los videojuegos son ficción, sí, pero en la mayoría de las ocasiones tienen detalles que simulan muy bien la realidad, además de que influyen muchísimo en la mentalidad de quienes son adictos a ellos, principalmente los niños y los chavos.

El pedo es que desde tiempos lejanísimos vemos la violencia como algo divertido, la cantidad de juegos en los que matamos gente/zombies/monstruos es impresionante y la bronca es que eso nos encanta. Y de hecho este es uno de los argumentos del creador de Rape Day, quien no se explica por qué se normaliza y permiten los asesinatos pero las violaciones no, si al final los dos son lo mismo: violencia.

Tiene un punto, sí, quizás todo lo pro-violencia debería ser prohibido, pero sí se la mama al querer que también normalicemos los abusos sexuales, sobre todo en estos tiempos en que el mundo necesita mayor conciencia feminista.