Que nadie te discrimine por tener tatuajes
Tatuarse es una decisión personal que nadie tiene derecho a juzgar.
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Hace poco nos encontramos con una entrevista que le hicieron a un cuate llamado Yves Mathieu, un tipo con un cuerpo tatuadísimo por todas partes con un estilo fearless que, sin embargo, se le han acercado con actitudes discriminatorias por parte de algunos gringos que sea hacen ideas falsas sobre los tatuajes.  

Eso nos puso a pensar en que, a pesar de que cada vez somos más quienes tenemos tatuajes -ya sea uno, cinco o diez-, aún existen prejuicios bien pendejos que nos obstaculizan para un buen de cosas.

El caso de Mathieu no es tan lejano a lo que también se vive en México, quizás la diferencia obvia es que él es negro, pero si lo tropicalizamos, es como juzgar a los llamados “chakas” solo por ser morenos, so it is the same shit anyways. Entonces acá cuando un chaka llega y además está tatuado, la gente se asusta y luego luego piensa que es ex convicto o que tiene pedos mentales, ah, pero qué pasa cuando el que está tatuadísimo es güerito blanquito, pues “seguro es un rockstar, o un skater”, pero hasta ahí.

Igual nos fuimos a lo más obvio, porque la realidad es que entre nosotros mismos podemos ser bien ojetes y prejuiciosos, pero bueno, a pesar de toda la diversidad y la apertura de pensamiento, todavía encontramos lugares en donde no puedes trabajar si tienes tatuajes, o igual sí puedes, pero tienes que ocultarlos porque puedes dar una mala impresión; todavía hay gente conservadora que cree que si te tatúas es porque eres un desmadroso que no tiene futuro; todavía hay policías que en las tiendas te cuidan porque eres una amenaza más fuerte que quienes no tienen un rayón en el cuerpo.  

Tatuarse es, en efecto, un dibujo, una imagen, un diseño, es arte que vivirá en tu cuerpo y que marcará un distintivo en tu persona, pero además, cada tatuaje guarda un significado personal que puede ser profundísimo e incluso íntimo. Nadie, pero nadie, ni tu mamá ni tu pareja, mucho menos un desconocido,  tiene derecho a juzgarte ni discriminarte por tatuarte, ya si el diseño no les gusta, pues es otro rollo y claro, pueden darte su opinión.

Sean libres, amix, y sobre todo, dejen ser.