Niños usando vestidos o cómo mandar al diablo los estereotipos
La noción de masculinidad impuesta por la sociedad está cambiando.
Noticia

Que si mujer u hombre, blanco o negro, arriba y abajo, la cagamos mucho cuando nos cerramos a solo dos opciones y dejamos fuera cualquier otra alternativa, opciones que normalmente han sido impuestas por nuestra sociedad, que como bien sabemos, ha tenido una tendencia patriarcal. En cuestión de género también ha habido cierta tendencia, azul para hombres, rosa para mujeres, pantalones para hombres, falda o vestidos para mujeres. ¿Por qué tiene que ser a huevo así?

Esta y muchas más cuestiones son las que tendríamos que analizar día a día, aunque como tenemos temas tan arraigados a veces ni siquiera pensamos en eso, lo bueno es que hay gente como la fotógrafa Julia Falkner o la estilista Lorena Hydeman que sí lo hacen, y con sus iniciativas ayudan a que continuemos con una evolución hacia la apertura e inclusión.

¿Y qué hicieron estas mujeres? Algo muy chingón llamado Blah Blah Genitals, una serie de fotografías en las que se documenta a niños de 6 a 16 años provenientes de España, Reino Unido y Austria, vistiendo atuendos supuestamente exclusivos de mujeres, esto con el objetivo de cuestionar los estereotipos tradicionales de género y entender que la sociedad está evolucionando de una forma más inclusiva.

Los chicos tuvieron oportunidad de jugar con símbolos tradicionalmente femeninos, como maquillaje, zapatillas y vestidos, los cuales usaron con total libertad y así pudieron explorar su propia identidad sin ser juzgados por nadie. El resultado es una tremenda maravilla. Fotografías hermosas y profundas que demuestran la belleza de los niños como seres humanos, independientemente de la identidad de género.

Pero además de las fotos, las artistas realizaron entrevistas que también fueron documentadas en video, en donde los niños mostraron sus distintas percepciones de la masculinidad, los estereotipos que existen y sobre todo, los prejuicios que ubican en sus círculos más íntimos, como el familiar y escolar. Es ahí, en la educación temprana, donde debería existir una oferta mucho más incluyente en donde se dejen atrás los prejuicios y los estigmas sobre el género.

El éxito de este proyecto fue tan grande que incluso fue exhibido a finales de 2018 en el Photo Vogue Festival, en Milán, Italia, un enorme trabajo cuya responsabilidad se le atribuye a la fotógrafa y a la estilista, pero cuya esencia recae totalmente en los niños, pues la libertad con la que se desenvolvieron provocó que las fotos salieran tan naturales y profundas.

Pasen la voz, queremos más iniciativas de estas, please…