Megan Rapinoe se ha convertido en un ícono del fútbol y de la comunidad lésbica
Rebelde pero inspiradora, su forma de ser es muy particular.
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Ya pasaron casi dos semanas desde que el equipo femenil de futbol de Estados Unidos ganara el mundial de la especialidad, y todavía seguimos hablando de Megan Rapinoe. Neta, lo que ha provocado esta mujer tanto dentro como fuera del deporte está muy cabrón, por eso diario seguimos viendo en Twitter conversación y fotos sobre ella, porque se ha convertido en un ícono de la comunidad lésbica

Este año hemos hablado de muchas chicas, pero pareciera que al menos en el inicio del segundo semestre, Rapinoe es la que se ha llevado los reflectores por completo. Es una futbolista top, campeona del mundo, campeona de goleo y capitana del equipo, tiene un carácter rebelde que se complementa con su apariencia dura pero fresca, y su actitud en la cancha ha contagiado de espíritu ganador a sus compañeras. 

Va, eso pues es su chamba al fin y al cabo y la hace muy bien. Pero fuera de canchas, también se ha convertido en toda una referente de las mujeres y en especial, de las lesbianas. Obvio ellla pertenece a la comunidad, de hecho acostumbra mostrar en público el amor que tiene por su novia Sue Bird, quien es jugadora de basketball. Ese súper love las llevó a ser la primera pareja de lesbianas en aparecer en  las portadas de las revistas Sports Illustrated y ESPN Body Issue.

Pero eso no se queda en simple vanidad, no, porque Megan tiene una lucha muy true por los derechos de las mujeres, se le ha visto pedir constantemente que los sueldos de las futbolistas sean iguales (o al menos cercanos) a los de los vatos y obvio, también ha luchado y sido un ejemplo de inclusión de la comunidad LGBT en el deporte. 

Y además, recientemente se dio de tuitazos vs Donald Trump, pues él quería que el equipo fuera a la Casa Blanca y pues ella no, gracias a que las acciones del presidente no corresponden a la igualdad, sino a la discriminación y eso a ella no le interesa. Esto desató un buen de conversación sobretodo porque Trump le había retado a ganar el mundial antes de hablar, y pues obvio Rapinoe y su equipo lo hicieron.

Es por este tipo de acciones que inspiran y empoderan, que seguimos hablando de ella, y pues aunque a sus 34 años ya se le puede considerar algo vieja para el deporte, seguramente nos dará de qué hablar un rato más.