La historia de amor de las futbolistas Bianca Sierra y Stephany Mayor
Ser lesbianas les causó la discriminación de Leonardo Cuellar, entrenador de la selección femenil de futbol, lo que las orilló a cambiar su residencia.
Noticia

A la sociedad le debería de valer madres si a alguien le gusta un hombre, una mujer o un no binario, pero lamentablemente no es así, aún nos topamos día a día con un putero de prejuicios y rechazos que pueden provocar depresión, incomodidad y hasta un giro completo en la vida de las personas. Esto pasa también en el mundo del fútbol, un deporte que la sociedad dice que es para hombres, pero que en México tiene una gran popularidad entre las mujeres.

Stephany Mayor y Bianca Sierra son parte de esas chicas que aman el pambol, su pasión las hizo no solo ser aficionadas sino futbolistas profesionales, y son tan buenas que desde hace algunos añitos comenzaron a formar parte de la Selección Femenil de Futbol, incluso jugaron una Copa Mundial en 2015. Las morras conectaron en chinga y se enamoraron, y como cualquier pareja, decidieron comenzar una relación y ser felices. Pero ¿qué creen? Sí, adivinaron, la maldita sociedad machista las empezó a joder con burlas en redes sociales, con miradas de desprecio en la calle e incluso con discriminación por parte de quien fuera su entrenador de la selección.

O sea, sí, al trabajo se va a eso, a chambear, ¿pero cuál es la bronca de que dos enamoradas y compañeras de trabajo muestren su cariño? ¡NINGUNO! El entrenador no lo entendió así, y él, al igual que mucha gente del medio provocaron la incomodidad de las chicas, quienes prefirieron agarrarse de su talento para emprender un nuevo viaje. Fue así como tristemente decidieron dejar México y comenzar una nueva vida tanto laboral como personal. Pero la historia no acaba ahí, de la joda nacen los momentos chingones.

Stephany y Bianca encontraron rápidamente una salida: Islandia. Ahí ambas fueron reclutadas para jugar con el equipo Thor-KA de la liga mayor de fútbol femenino, un cambio bieeen radical en sus vidas, pero que hasta el momento ha resultado positivo. Islandia es uno de los países com mejor calidad de vida en el mundo, su mentalidad es totalmente abierta y colaborativa, tienen sus principios bien claros, no tienen prejuicios y buscan cómo avanzar.

Con esas condiciones, las futbolistas mexicanas encontraron una muy pronta aceptación, porque como sabemos, ser lesbiana no tendría porqué ser algo complejo y en Islandia lo entienden muy bien. Las chicas han sido apapachadas por sus compañerxs y no han tenido ningún problema para mostrar su cariño cada que les dé la gana. Por si fuera poco, profesionalmente también se han sentido más cómodas, pues su chamba ha sido mejor valorada, sin prejuicios ni contratiempos. Esta tranquilidad afianzó su relación al grado en que a finales de 2018 las chicas decidieron comprometerse y hacerlo público a través de sus redes sociales, Miren y suspiren.

Lo bueno, es hermoso ver cómo hay lugares en el mundo donde la gente pueda vivir tranquila sin miedo a ser criticada. Lo malo, nuestro México aún no es uno de esos países, pero amix, por favor sigamos echándole ganas para cambiar nuestra historia.