La era de los influencers podría estar llegando a su fin
Ser influenciado también puede llegar a hartar.
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Desde hace varios años leemos o escuchamos a cada rato la palabra influencer, esas personas que prácticamente con mover un dedo logran un gran impacto, esos que tienen fans que siguen sus pasos, y marcas que les contratan para impulsar campañas. Sin embargo, también son humanos (o de hecho a veces no) también pueden tener vigencia, también su era podría estar llegando a su fin.

O quizás solo está cambiando. Algo real es que este concepto pues se ha hecho enorme con el paso de los años, ahora casi casi cualquiera puede considerarse influencer, y cualquiera puede hacer equis pendejada online y recibir chingos de likes, views, comments, etc., por eso mismo, la cantidad de influencers es tal que internet se está saturando de ellxs, y cuando eso pasa, pues normalmente es signo de una decadencia.

Es que esta gente está en todas partes, y a veces documentan en sus redes tooodo lo que hacen en sus vidas, y va, entendemos que todos podemos seguir a quien nos dé la gana, pero al final es como cualquier relación con amix o pareja o familia, llegan momentos en que las cosas cambian, porque si no cambian, pues se quedan en el olvido. Parte de la bronca con los influencers es esa “sobrepoblación” que existe, porque por sobresalir, muchos hacen tontería y media, y la originalidad que antes había, se queda a veces en pura ridiculez

Pero bueno, aunque estamos conscientes de que son personas, debemos de estar más conscientes de que son productos que todos consumimos, y a veces son tan cabrones que no solo representan marcas, sino que ellos SON la marca. Eso está muy cabrón, por eso han sido tan exitosos y lo siguen siendo, el problema es que a veces su credibilidad queda en cuestión, al entender que su perfil como marca es a veces más grande que como persona, cuando a quien en principio seguimos, pues es justo a la persona.

Y ahí viene el problemón, que la gente poco a poco ya no está comprando esa falsa imagen, ya no cree que las acciones de los influencers sean genuinas, reales; la gente ya quiere vivir su propia vida sin andar mirando contenido aspiracional por todas partes, ahora ver una selfie cool ya no dice nada nuevo, al contrario, ya da hueva. Todo este choro lo podríamos resumir en esta frase: la gente ya no quiere ser influenciada

¿Ustedes qué piensan?