Google se sabe de memoria tooodos los videos coquetos que ves
Nuestra información dejó de ser privada hace mucho tiempo.
Noticia

Queridos fanáticos del porno, por más que quieran verse discretos y que crean que ustedes son los exclusivos dueños de las páginas y videos que visitan, pues están muy equivocados, porque (papá o Dios o el tío) Google lo sabe TODO

Claro, esto no es una novedad, sin embargo, muchas veces seguimos pensando que ciertas acciones continúan respetando nuestra privacidad cuando la realidad es que nuestros datitos están bien pinches expuestos al conocimiento del público, incluyendo esos que se reservamos en momentos de intimidad y calentura, o sea, cuando vemos videos sexuales.

Las visitas a sitios de porno que hacemos al año son impresionantes, y aunque entendemos que igual hay gente pudorosa o penosa que no quiere aceptarlo, la gran mayoría somos o hemos sido consumidores en algún momento. Google sabe muy bien eso, y aunque cuando vas a su buscador no te aparecen ciertas palabras (se hacen pendejos) pues obviamente tienen todas las respuestas que estás buscando desde el momento que tecleas la primera letra.

Ahora salió un estudio que se clavó en este tema de los datos, y pues tiene resultados bien cabrones. Basados en 22,484 sitios porno (y ustedes no salen de PornHub), el estudio revela que el 93% de esas páginas se clavan nuestra información y la trasladan a terceros, pero lo peor es que esa info la damos con nuestro consentimiento, aunque quizás no lo sabemos. Esto sucede cuando en algunos sitios aceptamos el clásico “términos y condiciones” sin leer, porque qué hueva. Y es ahí donde pues aceptamos dar nuestra info.

Y, ¿qué creen? Se van a ir pa’trás con esto, porque seguro acostumbran usar el modo incógnito para que sus papás o hasta sus parejas no se enteren qué andan viendo, pero esto no impide que internet se quede con tus datos y que tu comportamiento sea observado por quién sabe cuántas personas en tu país y hasta en el mundo. Está cabrón.

Pero bueno, este tema no es exclusivo del porno, sin embargo sí es relevante tocar el tema porque pues es una práctica muy común en México, y somos re expertos en decir “chingue su madre” sin leer, revisar o estar conscientes de absolutamente todo lo que implica visitar un sitio. Como sea, somos tan valemadres que pues lo único que nos importa al final es saciar nuestra calentura y fantasear con los cuerpos que vemos en los videos, cada quien sus gustos y cada quien sus responsabilidades.

Aunque sinceramente, no estaría mal que de vez en cuando fuéramos un poco más cuidadosos con lo que compartimos, el pedo aquí es que muchas veces hacemos las cosas en chinga y por default, y además pues no estamos bien informados en estas cuestiones, porque al final de cuentas es cuestionable eso de que estemos dando nuestros datos con nuestro consentimiento