El movimiento social Extinction Rebellion quiere que la gente no compre ropa nueva
Impedir las extinciones y el calentamiento global son sus principales objetivos.
Noticia

Hay un grupo de protesta muy cool en Inglaterra que, a través de movimientos totalmente pacíficos, busca minimizar la extinción masiva y el calentamiento global, su nombre es Extinction Rebellion y ahora está invitando a la gente a que deje de comprar ropa nueva.

Este movimiento de activistas comenzó apenas el año pasado (2018) pero ya ha comenzado a hacer ruido sobretodo localmente, sin embargo, algunas de sus acciones han también alcanzado las noticias de otros países y provocado que gente de otros lados se una al movimiento. Son personas tipo Greta Thunberg que muestran un genuino interés por la conservación de nuestras especies, por la mejora de nuestro planeta, gente con iniciativa que mira hacia el bienestar global y no personal, que en estos tiempos es medio cabrón de encontrar.

Pues una de esas eco-friendly minds que buscan generar cambios es Laura Krarup Frandsen, danesa estudiante de diseño de modas, quien contrario a sus compañerxs, para su colección final agarró residuos textiles que fue encontrando en la universidad (que fueron muchísimos) y los puso en una especie de carrito de compras, y pues esa fue en realidad su colección final, como protesta al consumismo y a la cantidad inmensa de desperdicios que el mundo no aprovecha

Y esta acción es parte y va de la mano una campaña de boicot creada por Extinction Rebellion, con la cual le piden a la gente que compre, rente o hasta intercambie ropa reciclada o suprarreciclada, esto además de evitar los desperdicios, motiva a la creatividad de las personas para que, con esos pedacitos puedan armarse sus nuevos outfits. “Is fashion really to die for?” es la pregunta que acompaña a esta campaña, y pues refleja esa necedad mundial por vestir trendy y consumir, consumir y consumir. 

Por supuesto, existen imágenes de algunxs activistas de esta campaña vistiendo dichos outfits y además, sosteniendo un cartón con una frase de protesta tipo: “lives before looks” o “no fashion on a dead planet”. Su discurso siempre buscará hacer que la gente cambie su chip, porque así, poco a poco, podríamos provocar que haya mayor conciencia y ecológica, y así poder proteger mejor nuestro mundo.