Chemsex: sexo, drogas y… hombres, muchos hombres
Una práctica que se ha hecho común en el mundo.
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La sexualidad tiene una infinidad de temas de los que podríamos hablar, tanto físicos como psicológicos, sus vertientes y detalles son cruciales para nuestra salud y vida emocional. Cuando decidimos coger y tener una o varias parejas, pues pensamos en una experiencia que nos excite mucho y que sea duradera, esto ha provocado que exista el Chemsexuna práctica que junta al sexo con las drogas, y que principalmente le gusta a los hombres gay.

El placer que provoca el sexo es inigualable, disfrutamos muchísimo los jugueteos previos, nos encantan los fetiches, nos auto estimulamos cada que podemos, y pues, cuando llega el coito nos sentimos en el cielo. Pero, ¿qué tal si a esto le agregamos una dosis de droga? Pues nuestro cuerpo, y obvio nuestra mente, comienza a reaccionar de forma distinta, a ver la realidad de una perspectiva diferente, y a disfrutar una nueva y única experiencia.

Es por eso que en el mundo, el Chemsex se ha convertido en una práctica común de los hombres gay, aunque no exclusiva, pues muchos hombres que no se denominen así, también la practican. El hecho de coger por sí mismo puede ser divertido, dependiendo de tu creatividad y el vínculo con tu pareja, pero al usar drogas, la intención es que se vuelva mucho más divertido por un lado, excitante y duradero por otro.

El chiste es pasarla bien y rico, experimentar y salirse de una realidad para entrar a otra(s), sin embargo, aquí también vienen los riesgos. No es un secreto que al mundo le maman las drogas ilegales (no estamos promoviendo su uso, por cierto), tipo coca o metanfetaminas, y al dárselas a la hora del sexo, pues la mente de los vatos se pierde en un mundo de ensueño, se suelta, se siente liberada y eso provoca que se despreocupe de muchas cosas.

Por un lado, el simple hecho de no medir la cantidad de droga que se meten puede causarles daños irremediables a mediano y largo plazo, y obvio los clásicos pasones instantáneos en los que cualquiera puede valer verga. Por otro lado, la droga deshinibe el miedo y la preocupación, por eso es común ver que los güeyes se armen sus orgías, que cojan sin protección, y pues eso provoque que el VIH o alguna infección los visite temporalmente o de por vida.

Está chingón divertirse y tener un placer que parezca que dure una eternidad, todxs tenemos derecho a elegir qué tipo de vida sexual queremos llevar, pero al final, siempre, pero SIEMPRE, hay que hacerlo con responsabilidad y con la mayor conciencia posible. Porfa, no lo olviden.