Billie Eilish usa ropa holgada para no sexualizar su cuerpo
Sus outfits son parte indispensable de su estilo.
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La unión de nuestras características físicas con todo aquello que nos gusta portar, da como resultado nuestro look, una apariencia que puede ser recordada, amada, olvidada o criticada por miles, pero que definitivamente marca nuestro estilo. En este 2019, uno de los estilos más llamativos es el de Billie Eilish, esta morrita colorida con aspecto de niña ruda que siempre usa ropa bien holgada porque no le interesa que su cuerpo sea sexualizado.

Esta confesión se dio a partir del video que Calvin Klein sacó para promover su nueva campaña, en la que además de Eilish, aparecen celebridades como Noah Centineo o Troye Sivan, cuya esencia radica no solo en modelar ropa bonita, sino decir “su verdad”. Fue entonces cuando la Billie tuvo la libertad para platicarle al mundo el motivo por el que le gusta vestir ropa así de grande.

Sin muchos rodeos, la morra de 17 años que actualmente tiene uno de los perfiles de instagram más cool, comienza confesando que nunca quiere que el mundo sepa todo sobre ella y por eso usa ropa así de grande. “Nadie puede tener una opinión porque nadie ha visto lo que hay debajo”, dice.

“She’s got a flat ass; she’s got a fat ass”, menciona, frases que pueden ser muy comunes en el lenguaje gringo y cuyo trasfondo puede ser (no siempre, suponemos) la sexualización del cuerpo. Estos son los motivos por lo que no usa ropa pegada y no luce o presume su cuerpo. El platicarlo es una decisión muy interesante, pero que al mismo tiempo, nos pone a pensar.

Por un lado, está padre que se suelte y cuente la razón de ese tan peculiar look que está volviendo loco al mundo, pero por otro, está dlv, porque nos indica que así como Billie, seguro hay muchas chicas que no se sienten libres y cómodas andando con ropa ligera, porque luego luego vienen los piropos, los comentarios incómodos y los body shamers, entre otras broncas.

 

Ahora, ponernos a especular sobre lo que Eilish piensa de su cuerpo está cabrón, y en realidad no nos interesa. Lo que es un hecho, es que nos fascina esta morra y seguramente volveremos a hablar de ella en un futuro cercano.