Artemisa Xakriabá, la activista indígena que está inspirando a muchas latinas
Su lucha para proteger al planeta ha creado un gran impacto.
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En los últimos meses, el tema del cambio climático ha llamado la atención de propios y extraños, pues tanto gente que no tenía idea del asunto como quienes juegan un papel importante en él, han sido testigos de un fuerte movimiento de protesta, gracias a chavxs activistas de diferentes partes del mundo cuya lucha ha inspirado a muchxs a seguirles el paso, tal y como lo ha logrado la activista indígena Artemisa Xakriabá. 

Tiene 19 años, se llama en realidad Artemisa Barbosa Ribeiro, pero pertenece a una tribu brasileña llamada Xakriabá, por eso toma este como “apellido”, y hace un par de semanas dejó su nombre clavado en las mentes tanto de políticxs como de otrxs activistas, al dar un speech fuerte, emotivo e inspirador ante la ONU, en el que mostraba su preocupación por el cambio climático, y principalmente, por el daño que el Amazonas ha sufrido en los últimos meses.

Mucho se ha hablado de cómo la actitud del tal Bolsonaro ha afectado a Brasil, un tipo que a todas luces se ve intolerante y retrógrada, y que por cuestiones de ego o dinero o sepa qué, no ha hecho mucho para salvar la Amazonia, algo que ha activado la alarma de gente como Artemisa, quien incluso lo ha llamado genocida. “Luchamos por nuestra madre tierra; estamos luchando por nuestras vidas, por nuestro territorio sagrado, pero nos persiguen, amenazan y asesinan solo por protegerlos. No podemos aceptar que se derrame una sola gota de sangre indígena”, dijo en su speech.

Pero antes de llegar a la ONU, ella ya había sido parte de la primera marcha de mujeres indígenas en su país, un evento que sirvió de inspiración para otras chicas brasileñas y de otros países latinos. Además, Artemisa tiene bien claras sus raíces y por eso las defiende y representa en el lugar donde esté, sobre todo cuando su comunidad ha sido violentada por las nuevas políticas brasileñas.

“Nosotros, la gente indígena, somos hijas de la naturaleza, por eso peleamos por nuestra Madre Tierra, porque pelear por ella es la madre de todas las peleas”, dijo en forma muy enfática.  

La neta es que sentimos muy chido cuando chicas (y chicos también, claro) de nuestra generación defienden su lucha de esta forma, porque al final lo que quieren es lo mejor no solo para ellas, sino para todo el mundo. Este es parte del efecto Thunberg, aunque luego a algunxs no les guste